La semana antes de Navidad en Pine Cove, una pequeña localidad costera de California, un niño presencia el asesinato de Papa Noel. Un punto de partida chocante y surrealista que marca la pauta sobre el tipo de acontecimientos que el lector puede encontrarse en este libro.La pequeña localidad es uno más de los protagonistas de la novela, y es que por sus calles deambulan personajes tan peculiares como una actriz retirada que se cree la protagonista de sus películas de serie Z, un agente de la seguridad consumidor de marihuana, la huraña dueña del bar del pueblo, un egoista constructor y su exmujer neurótica, un piloto de avionetas que tiene como mascota un murciélago con cara de perro, dos inocentes niños, unos cuantos zombis, y un Ángel con una muy buena intención.
El libro de Christopher Moore se nos revela como una historia hilarante y surrealista en un micromundo en el que todos se conocen y se aceptan con sus excentricidades y sus defectos, por lo que nadie se extraña que un Ángel elija el pueblo como destino para hacer cumplir su peculiar milagro de Navidad.
Desde los tejados os recomiendo su lectura con la única pretensión de divertiros con esta novela de lo absurdo, con pinceladas de ironía, cinismo, sarcasmo y surrealismo.
Os dejo el acceso directo a la página oficial del autor, en el que podréis comprobar que ya tiene publicadas varias obras como "Un trabajo muy suicio" que en España ha sido editado por la editorial "La factoría de ideas", la misma que ha editado "El Ángel más tonto del mundo".


Retomo mi sección de "Escenas desde los tejados" con una película en la que los tejados son un personaje más de la trama : "Atrapa a un ladrón" (To catch a Thief, 1955); Como podéis comprobar, en uno de los carteles originales del film , aparecen los mencionados tejados.
En la siguiente escena, Cary se encuentra subido al tejado nuevamente al acecho para desenmascarar al misterioso ladrón que está suplantando su identidad, utilizando como cebo las fabulosas joyas de la madre de la caprichosa "Frances" ( Grace Kelly), una jóven heredera que se cruza en la vida de "El gato".
Una película que conserva la intriga hasta el final, con un desenlace sorprendente, y que es referente por la sofisticación de su puesta en escena, su fotografía, y por el glamour que desprenden sus protagonistas. Y es que el escenario en el que se desarrolla la trama, la lujosa Riviera Francesa ayudó mucho a que la película obtuviera el Oscar a la mejor fotografía, porque quien la haya visto recordará la escena en la que la pareja viaja en coche por las miles de curvas de la Corniche, la carretera de la costa entre Mónaco y la Costa Azul. 

